la prueba pericial

La prueba pericial es un medio que el juez puede usar cuando, "para conocer o apreciar algún hecho de influencia en pleitos sean necesarios o convenientes conocimientos científicos, artísticos o prácticos" (artículo 610 de la Ley de Enjuiciamiento Civil).

A efectos prácticos conviene señalar que no son lo mismo, ni tiene en sí el mismo valor, un informe psicológico y un informe pericial psicológico. El informe psicológico puede ser generado en un contexto clínico, atiende solamente a las cuestiones referidas a la evaluación o intervención, y no aspira a tener el valor de prueba ni se presenta intencionalmente con dar respuesta a las demandas del juzgador. El informe pericial psicológico, en cambio, está orientado a satisfacer las demandas que pueda presentar el juzgador, por lo que la investigación correspondiente se centra en las cuestiones que son de interés para la toma de decisiones judiciales.




el perito

El perito, que puede ser designado por vía judicial o a instancia de parte, ha de regirse por los criterios de imparcialidad y rigor técnico. La información, que siempre irá dirigida al juzgador, ha de estar orientada por los criterios que establece el artículo 6 del Código Deontológico del Psicólogo:

Ha de ser respetuosa con las personas, acorde con los derechos humanos, responsable, honesta, sincera con los afectados, prudente en la aplicación de instrumentos y técnicas, estrictamente profesional y sólidad en la fundamentación objetiva y científica de sus informes o intervención.



los instrumentos de investigación

La labor pericial es una labor de investigación. Por esta razón, y de igual modo que en cualquier otro ámbito, el investigador, es decir, el perito, debe someter aquellas hipótesis consideradas como más restrictivas a una continua prueba de validación.

Esta prueba de validación pretende demostrar que las hipótesis más restrictivas (diríase las hipótesis "peores") en un continuo de evaluación. Quizá sorprenda este planteamiento, pero se trata precisamente de evitar ciertos errores y sesgos habituales. Por ejemplo, si un cliente pretende demostrar que él es un buen padre, una persona responsable de sus hijos en un procedimiento de guarda y custodia, el perito deberá continuamente tratar de demostrar que no lo es.

A partir del proceso de investigación, dicha hipótesis se mantendrá o se desechará. Para contrastar las hipótesis, el perito dispone de instrumentos psicométricos, técnicas de observación, entrevistas estructurada, semiestructuradas, así como apoyos técnicos: software de análisis de datos, instrumentos de grabación, etc.