maltrato conyugal

El maltrato puede producirse por diferentes causas, y en la mayoría de las ocasiones se encuentra anquilosado o "adormecido" en los años previos de la relación, ya mismo desde el noviazgo en no pocas ocasiones. La evaluación no sólo de las lesiones físicas, sino también de todas aquellas lesiones o perjuicios psicológicos es fundamental, no sólo desde el punto de vista legal, a efectos de baremar las correspondientes responsabilidades civiles y penales, sino también para poder iniciar la recuperación, que en muchos casos, tarda años.



maltrato infantil

Si cualquier tipo de maltrato o abuso es deleznable, el maltrato o abuso infantil tiene características propias que provocan el mayor rechazo social posible. El maltrato infantil no solamente se produce en un contexto activo, de "hacer daño", sino también en un contexto pasivo, de negligencia, es decir, en el aspecto o contexto de "no hacer".

La evaluación presenta no pocas dificultades. Los niños maltratados incluso muchas veces creen que ellos mismos son culpables de lo que les ocurre. Aún no han madurado psicológicamente, y la interpretación de la realidad puede ser bastante diferente de la de los adultos.

No obstante, es necesario indicar que la evaluación psicológica forense del maltrato infantil debe ser tan exhaustiva como prudente. Exhaustiva porque pueden existir áreas que es difícil explorar, que puedan pasar desapercibidas o al contrario, que nos lleven a conclusiones erróneas. Por esta misma razón, la prudencia debe regir todo el proceso de investigación.




acoso

Las secuelas por acoso suelen ser enormemente invalidantes. El acoso puede afectar al ámbito laboral, algo bastante frecuente, pero también al ámbito personal. En todo caso, las consecuencias del acoso mantenido en el tiempo suelen tener cierta similitud en los síntomas con el trastorno por estrés post-traumático.